La prevalencia de las lesiones en las RM de rodilla revisadas, fue de 12,8%. El 55% fueron LQ, y el resto (45%) bursitis. El quiste de Baker fue la lesión más frecuente, representando más del 30% (el 30,8%); prevalencia similar a la descrita en estudios previos (3) y mayor que en otros (7,8).  Imagen 3.

Los gangliones intraarticulares representan la segunda lesión más frecuente, presentando una prevalencia (18,9%) claramente superior  a la descrita en artículos previos (<2%). El subtipo más frecuente fue el ganglión del ligamento cruzado anterior (LCA)(68,8%). Los quistes parameniscales fueron la tercera lesión más frecuente. Aunque clásicamente se había descrito que los quistes parameniscales laterales eran 3 ó 4 veces más frecuentes que los mediales (3), estudios actuales han descrito una incidencia similar (1,2), datos que concuerdan con nuestros hallazgos (Q. parameniscal medial= 12; Q. parameniscal lateral=13). El 100% de los quistes parameniscales identificados en nuestro estudio se asociaron a patología meniscal; el 96% a rotura y el 4% a cambios degenerativos sin signos concluyentes de rotura.

El tipo de lesión menos frecuente fue la bursitis entre el ligamento colateral medial (LCM) y del tendón del semimembranoso, de la que solamente se identificó un caso.

En cuanto a la patología asociada, el 82% de las LQR se asociaban a otro tipo de lesiones, mientras que en el 18% eran el único hallazgo en la RM.

Como ya hemos dicho valoramos individualmente los tipos de patología que más frecuentemente se asocian a este tipo de patología, y al resto las englobamos en un grupo común que denominamos Otras.

La rotura de menisco fue la patología asociada más frecuente, en segundo lugar la osteoartrosis (OA) y por último la condropatía. Imagen 4

Encontramos una asociación estadísticamente significativa entre:

-          Q. Baker y la osteoartrosis,

-         Q. Meniscales y rotura de menisco; en nuestra serie el 100% de los quistes meniscales se asociaban a rotura meniscal o a cambios degenerativos meniscales.

Estos resultados también coinciden con los presentados en la literatura.

 

Posteriormente valoramos algunas variables con la edad, para eso dividimos a los pacientes a estudio en 4 grupos de edad  encontrando varias asociaciones estadísticamente significativas Imagen 5:

A mayor edad mayor probabilidad de que las lesiones quísticas se acompañen de patología asociada, sobre todo osteoartrosis y la rotura meniscal.

En cuanto a la distribución según el sexo encontramos una asociación significativa entre los gangliones intraóseos y las mujeres, aunque no hemos podido encontrar ninguna explicación.

Los motivos clínicos por los que eran remitidos los pacientes fueron:

-        sospecha de patología meniscal.

-        gonalgia atraumática.

-          traumatismo.

-          tumoración.

De todas el motivo mas frecuente fue la meniscopatía.

 Ahora vamos a repasar brevemente algunos conceptos básicos sobre las Lesiones Quísticas.

BURSITIS:

Las bursas son estructuras recubiertas de sinovial encargadas de disminuir la fricción entre estructuras en movimiento (hueso, tendones y ligamentos).

En condiciones normales las bursas no se van a identificar en la RM porque contienen solamente un mínima cantidad de líquido. Cuando se inflaman por algún mecanismo se produce un engrosamiento de la sinovial y una acumulación de líquido que nos va a permitir visualizarlas en los estudios de RM.

Las causas más frecuentes de bursitis son los traumatismos (sobre todo los microtraumatismo de repetición asociados a determinados deportes y profesiones), la infección y la gota. Aquí hay que hacer una referencia al Q. de Baker porque, como ya hemos dicho anteriormente, difiere con el resto de las bursas en que comunica con la articulación;  por tanto, todas las patologías que producen un aumento de la presión intrarticular y alteraciones de la biomecánicma de la articulación, como la osteoartrosis, se asocian  con más frecuencia a esta lesión quística, lo que también se constata en nuestra serie. Imagen 6.

En los niños los Q. de Baker están relacionados con la irritación directa de la bursa.

En cuanto a la clínica las manifestaciones más frecuentes son el dolor y la inflamación. Algunas de ellas, sobre todo el Q. de Baker, van a ser asintomáticas y solamente van a dar clínica cuando se complican (infección, rotura, hemorragia). La clínica va a depender del tamaño y de la localización de las lesiones.

El dato de la localización es muy importante en el caso de las bursitis, ya que éstas mantienen una localizacion anatómica fija que va a ser clave a la hora del diagnóstico:

         - Bursas patelares; son fáciles de reconocer y distinguir en un plano sagital tomando como referencia la patela, el tendón del cuádriceps y el tendón rotuliano. Imagen7

        - Bursas de la cara medial; en un corte sagital, tomando como referencia la línea articular e identificando el ligamento colateral medial y el tendón del semimenbranoso es fácil la identificación de las bursas de la pata de ganso, LCM, LCM- semimenbranoso y el Q. de Baker. Imagen8, 8a

       - Bursas cara lateral; encontramos dos grandes bursas: la del LCL- bíceps femoral y la bursa iliotibial. Nosotros no encontramos níngún caso en nuestra muestra. Imagen9.

Imagen en Resonancia Magnética:

Los hallagos de las bursitis en RM son independientes de la causa.

Lo normal es que se comporten como:

     - Baja intensidad de señal (IS) en las secuencias potenciadas en T1, señal intermedia en Densidad Protónica. y alta IS en las secuencias potenciadas en T2. A veces esta apariencia se puede alterar por la presencia de detritus, hemorragia......

       - Los márgenes de la bursa pueden estar mal definidos por la presencia de edema en los tejidos adyacentes.

        - Tras la introducción de contraste intravenoso se puede producir un realce lineal de la bursa que traduce la inflamación de la misma.

En los casos de bursitis crónica, las bursas muestran un comportamineto hipointenso en todas las secuencias.

Diagnóstico diferencial:

El diagnóstico diferencial se debe realizar con:

        a.- Procesos que deriven de la sinovial; teniendo en cuenta que a su vez pueden ser la causa de la bursitis: hiperplasia, sarcoma, sinovitis villonodular pigmentada, osteocondromatosis sinovial. La identificación de un componente sólido y el realce central, irregular o nodular nos ayudará a identificar estas lesiones. Imagen10

          b.- Alteraciones de las estructuras adyacentes; quistes parameniscales (la identificación  de una rotura meniscal apoya  este diagnóstico), otros tipos de bursitis, rotura de ligamentos (valorar la integridad de las fibras).

OTRAS LESIONES QUÍSTICAS:

1.- QUISTES MENISCALES

Son colecciones de líquido sinovial, generalmente loculadas, localizadas en la unión menisco- capsular que se asocian a roturas de menisco. En nuestro estudio el 100% de los quistes meniscales se asociaron a patología meniscal.

La rotura meniscal, tanto degenerativa como traumática (fundamentalmente la horizontal) permite la extrusón del líquido sinovial a través de la misma y su acumulación en la unión menisco- capsular formando un quiste. Pueden ser intrameniscales (raros) o parameniscales, que son los más frecuentes. Imagen 11.

Clínicamente cursan con color y masa palpable.

En cuanto a la localización, en la literatura se encuentran artículos que consideran más frecuentes los localizados en la cara lateral de la rodilla. Esto se ha asociado a una mejor visualización con la artroscopia de la cara lateral de la rodilla,  y a la dificultosa valoración de la cara medial, sobre todo del cuerno posterior del menisco. Actualmente se piensa que la incidencia es similar, datos que concuerdan con nuestros resultados.

           - Cara lateral; suelen ser pequeños y estar contenidos por la cápsula articular, no sobrepasando el LCL. Suelen tener una localización anterior.

            - Cara medial; suelen ser de mayor tamaño y debido al potente mecanismo de fijación al que está sometido la cara medial, suelen ir diseccionando la cápsula y el LCM, localizándose entre las capas I- II a distancia de la articulacion, fundamentalmente en el margen posterior.

La clave para diagnosticar el quiste parameniscal y poder diferenciarlo de otras lesiones es identificar la rotura del menisco y demostrar la comunicación de ésta con el quiste.

Los hallazgos en imagen por RM van a depender del grado de reabsorción del líquido sinovial, pudiendo aparecer como:

            - Hipo/ isointenso e incluso hiperintenso en T1.

             - Hiper o hipointenso en T2

              - Ocasionalmente pueden erosionar el hueso.

De cara al tratamiento es importante recordar que si no se repara la rotura del menisco el quiste recidivará.

 

2.- GANGLIONES

Los gangliones son lesiones quísticas rellenas de un líquido viscoso- mucinoso compuesto fundamentalmente por ácido hialurónico y otros mucopolisacáridos.

Su etiología es controvertida;

     - por un lado se cree que se producen por la degeneración mucinosa quística de los tejidos sometidos a un contínuo estrés, probablemente la teoría más aceptada.

       - la proximidad de estas lesiones al espacio articular sugirió la posibilidad de que derivaran de la sinovial, bien por herniaciones o por remanentes de la sinovial durante la embriogéneis (la ausencia de células sinoviales en las paredes de los gangliones desestimó esta teoria)

       - otra posibilidad es que sean secundarios a una hiperplasia celular primaria que se produce por secrección de mucina y degeneración quística secundaria, o bien que se originen desde células pluripotenciales mesenquimales.

Los podemos dividir en intrarticulares, extraarticulares e intraóseos. Imagen12

La clínica va a depender del tamaño y de la localización. Generalmente se manifiestan como dolor y bloqueo articular.

Localización de los gangliones más frecuentes:

         - Ligamento cruzado anterior: adopta una apariencia fusiforme intercalándose entre las fibras. Imagen13 A veces el difícil diferenciar un ganglión del LCA de la rotura parcial del mismo, sobre todo en las imágenes T1 cuando el ganglión es isointenso con el ligamento. Sin embargo en las secuencias T2 el contraste entre la alta IS del ganglión y la baja IS del ligamento nos va a permitir valorar adecuadamente la integridad de las fibras. Imagen14.

              - Ligamento cruzado posterior; normalemte se situa en la cara dorsal del ligamento. Imagen 15.

               - Grasa de Hoffa; son multiloculados y tienden a localizarse anteriores al cuerno anterior del menisco lateral. Imagen16.

En los estudios de RM aparecen como lesiones redondeadas, ovaladas, uni o multiloculadas,  dando a veces un aspecto en racimo de uvas. Se puede detectar una comunicación entre el ganglión y la sinovial de la cavidad articular o de la vaina de los tendones.

La intensidad de señal va a depender de la concentración de proteinas dentro del ganglión, pudiendo ser hipo /isointenso en T1 y normalmente hiperintenso en T2. Algunas veces podemos ver una cápsula fibrosa que rodea la lesion y se comporta como hipointensa en todas las secuencias.